Necesitamos nuevos antibióticos

Venkatraman Ramakrishnan

El Premio Nobel de Química y presidente electo de la Royal Society visita España Reclama una alianza internacional para adelantarse a las nuevas infecciones resistentes. Él es partidario de una enseñanza más atractiva de la ciencia desde la infancia.

Cuenta Venkatraman Ramakrishnan (Tamil-Nadu, India, 1952) que empezó a estudiar español como hobby, para 'distraerse' de sus estudios sobre el ribosoma, la estructura de la célula que ha centrado su carrera investigadora. En 2009, su investigación sobre esa maquinaria celular -clave en el desarrollo de nuevos antibióticos- le valió el Premio Nobel de Química; y aunque lamenta que nuestro idioma se le ha ido "deteriorando" por falta de práctica, aún es capaz de mantener una breve conversación. Invitado recientemente a nuestro país para pronunciar la conferencia 'Alberto Sols-Fundación BBVA' del congreso anual de la Sociedad Española de Bioquímica y Biología Molecular, Ramakrishnan es además presidente electo de la Royal Society británica.


P: Usted ha llamado la atención en numerosas ocasiones sobre la falta de desarrollo de nuevos antibióticos por falta de interés de la industria. ¿Qué solución le ve?

R: El último antibiótico que supuso un gran impacto fue la linezolida, hace alrededor de 20 años. Es demasiado tiempo. Es cierto que hay algunos nuevos y prometedores en desarrollo, pero no han llegado aún al mercado. En los años 50, sí hubo grandes inversiones para el desarrollo de nuevos compuestos por parte de la industria, porque las infecciones suponían entonces un importante problema de salud pública. Ahora tenemos un problema creciente de infecciones resistentes, pero eso sólo supone una pequeña fracción y a la industria no le interesa, porque el beneficio derivado de apostar por ese pequeño nicho no es suficiente. Por eso necesitamos un nuevo modelo -con la participación de gobiernos y organizaciones internacionales- para el desarrollo de nuevos antibióticos, porque este problema va a ir en aumento y debemos ir un paso por delante para que no llegue un día en que nos encontremos sin herramientas para tratar infecciones resistentes.

P: ¿Está pensando, por ejemplo, en una especie de alianza internacional?

R: Sería lo mejor. Ya tenemos un consorcio internacional para el genoma humano, también para la carrera espacial... Hay muchas alianzas internacionales, no hay razón para que no pueda haber una para el desarrollo de nuevos antibióticos. Las resistencias son un problema creciente; además, vivimos en un mundo interconectado, la gente viaja, las bacterias no están confinadas a un sólo país. Ya hemos visto, por ejemplo, cepas de tuberculosis resistentes a cualquier antibiótico disponible en India, pero es fácil que estas infecciones se expandan y tendremos un serio problema de salud pública. Por eso debemos ir un paso por delante, y eso requiere un ataque coordinado, no es sólo cuestión de nuevos antibióticos. También es importante no sobreprescribir ni automedicarse, pero sencillas medidas de salud públicas, como lavarse las manos, pueden tener un gran impacto en la reducción de infecciones.

P: Otro de sus caballos de batalla es la divulgación y enseñanza de la ciencia. ¿Qué tal lo estamos haciendo?

R: Podríamos hacerlo mejor, necesitamos mejorar cómo comunicamos la pasión por la ciencia en las escuelas. Los niños tienen un interés natural por la ciencia, quieren saberlo todo, quiénes somos, de dónde venimos, pero llega un punto -hacia el instituto- en que pierden esa curiosidad natural porque la ciencia se enseña como un gran contenedor de cosas que aprender, como otro dogma que memorizar más que como una forma de explorar el mundo. Se aburren y desconectan. Esto es un problema, pero también tenemos que hacer de la enseñanza una profesión más valorada, mejor remunerada, más respetada... porque los profesores son quienes están desarrollando nuestro futuro.

P: ¿Y cómo convencemos a los jóvenes para que inicien una carrera científica?

R: A veces se utiliza una definición de ciencia muy estrecha, pero vivimos en una sociedad muy tecnológica y siempre va a haber profesiones en las que se necesite un bagaje científico, por ejemplo, para asesorar a los gobiernos. No todos los científicos van a acabar en un laboratorio o una universidad. Yo les diría a los jóvenes que se dediquen a la ciencia si les apasiona. No es un camino para hacerse rico, pero sí para tener una vida muy rica, llena de experiencias nuevas cada día.

P: Y las mujeres, ¿por qué siguen siendo minoría en este terreno?

R: Tenemos que animar a las niñas desde el colegio. Muchas sociedades o escuelas piensan que sólo los niños están interesados en la ciencia, por eso tenemos que animar a las chicas desde muy temprano. Además, a medida que van progresando en su carrera, tenemos que permitir a las mujeres hacer elecciones vitales, que tengan flexibilidad para poder tener hijos sin que eso suponga un freno en su carrera, que no sufran las consecuencias ni se queden atrás. Este tipo de cosas, como los prejuicios de ciertos empleadores, tienen que cambiar. Cambiar las leyes es fácil; cambiar las actitudes, no tanto. Soy optimista, pero es una larga lucha.

P: Si usted tuviese que elegir ahora un campo científico en el que empezar su carrera, ¿a qué se dedicaría?

R: Si tuviese que aconsejar a un joven, le diría que elija cualquiera que le interese. En ciencia puedes encontrar siempre preguntas interesantes, incluso en áreas que pueden parecer viejas. Ésa es una decisión muy personal, pero tienen que decantarse por algo atractivo para ellos, porque es muy difícil predecir qué será útil o necesario dentro de 10 años. Cuando yo empecé, quería estudiar Matemáticas, pero me convencieron para que optase por algo más práctico, como la Física. Pero en los años 60 no se podía ni prever la revolución tecnológica que ha hecho que las matemáticas sean tan necesarias en otros campos, como la Biología o la Informática. En ciencia no puedes predecir nada, porque la mayoría de las cosas ocurren de manera inesperada, por accidente.

P: Usted nació en la India. ¿Cómo ve la ciencia que están haciendo países como India, China o Brasil?

R: Estuve en China en 2011 y quedé muy impresionado por el nivel de inversión, con instituciones muy bien equipadas, mejor incluso que en Occidente. Creo que China será una verdadera locomotora de la ciencia en un par de décadas. Otros países en desarrollo, sin embargo, no están invirtiendo tanto. India, que conozco bien, tiene un nivel muy variable. Algunos de los mejores centros son comparables con los mejores de Occidente, pero si vas a algunas universidades de provincia, el estándar de la ciencia es muy bajo, no disponen de una buena financiación... Es un problema, porque los buenos científicos quieren trabajar con buenos científicos, y eso perpetúa el problema de que sólo unos pocos centros del país hacen ciencia de excelencia. Es necesario crear nuevos centros, dotarlos de recursos para atraer a buenos científicos jóvenes y darles libertad. Eso puede hacerse, pero se necesita apoyo, dinero.

P: ¿Está al tanto de los recortes que ha sufrido la ciencia en España? ¿Qué le transmiten sus colegas?

R: España ha sido tradicionalmente un país de grandes científicos como Ramón y Cajal, pero antes de su adhesión a la Unión Europea no era relevante científicamente. Esto cambió con la entrada en la UE y logró atraer de vuelta a científicos brillantes. Pero los recortes están afectando porque repercuten sobre todo en la gente más joven, que es la que suele perder su puesto en situaciones de crisis. Eso significa que cuando la economía mejore, esos científicos, que son el futuro, se habrán ido, y se habrá perdido toda una generación. Lleva mucho tiempo formar a un buen científico, pero si los echas del mercado por los recortes o salen del país, es muy difícil que vuelvan. Creo que es mala idea recortar en ciencia en los malos tiempos. Lo que debería hacer el Gobierno es decidir qué nivel de ciencia quiere y darle una financiación estable, independientemente de la situación económica.

Fonte: El Mundo

Un mosquito amenaza con desatar una epidemia incontrolable en Centroamérica

Chikungunya

El mismo mosquito puede picar y transmitir dengue o Chikungunya, dos tipos de virus que han dejado desde el inicio de este año nueve muertos y casi 200 mil personas contagiadas en América Central.

El riesgo de una epidemia de estas enfermedades, que no tienen cura, es latente. Su nombre Aedes aegypti proviene del griego antiguo y significa odioso.

Entre enero y agosto, siete personas han fallecido por dengue en Guatemala (4) y Nicaragua (3), dos más que las reportadas en 2014, y otras 63 mil 849 se han contagiado (137 mil 325 desde el año pasado) en una región donde las extremas condiciones de pobreza propician la propagación del mosquito transmisor de la enfermedad.
 

Por otro lado, desde que la Chikungunya -un virus originario de África- se detectara por primera vez en América Central a mediados de 2014, murieron dos personas (ambas este año) y 296 mil 357 se han contagiado, según datos de los ministerios de Salud.

Las autoridades temen lo peor en estos meses de lluvias, que usualmente van de mayo a noviembre: "Hay un riesgo inminente de contagio" de Chikungunya en Nicaragua por la proliferación de casos positivos y otros sospechosos en la región que podrían diseminarse rápidamente en la época de lluvia "con peligro de una epidemia", dijo a la prensa oficial la ministra nicaragüense de Salud, Sonia Castro.

A pesar de que el mosquito no reconoce frontera y se reproduce rápidamente, no todos los países de América Central están tan expuestos como Nicaragua o Guatemala al dengue o a la Chikungunya, llamada enfermedad del dolor porque provoca fuertes dolores musculares y de articulaciones que inmovilizan. Costa Rica y Panamá son los países menos afectados, aunque sus autoridades no bajan la guardia por la situación de alerta sanitaria.

"El riesgo es que está expuesta el 100% de la población. Todos son susceptibles a contraer la enfermedad (Chikungunya) porque no se tienen defensas, es una enfermedad viral nueva", explicó a la AFP el director del Centro Nacional de Epidemiología del Ministerio de Salud Pública de Guatemala, Manfredo Orozco.

Las autoridades de salud de Nicaragua, Guatemala y El Salvador impulsan campañas en los barrios, debido al carácter urbano del mosquito transmisor, para su exterminio mediante la aplicación de insecticida en reservorios de agua y fumigación dentro de las viviendas. También hacen llamados a la población para que eliminen trastos viejos, llantas, floreros u otros depósitos que puedan acumular agua y propicien la reproducción del mosquito.

No obstante, en una región donde el servicio de agua potable y la recolección de basura no alcanza a un alto porcentaje de la población, se crean condiciones para que el insecto se reproduzca. Asimismo, en América Central es común almacenar agua en las casas a causa de cortes del servicio o por miedo a los temblores, y esos depósitos sirven de reservorio al mosquito.

El viceministro salvadoreño de Salud, Eduardo Espinoza, consideró importante la participación de la gente en las acciones para combatir el dengue y la Chikungunya, y se quejó de que "cuesta que la gente colabore".

El problema de la baja participación ciudadana en el caso de Nicaragua es que los planes de lucha contra estas enfermedades son muy institucionales y se basan en enviar a funcionarios a fumigar y aplicar insecticida a las casas, dijo a la AFP la promotora de Salud, Ana Quiros.

"Es más efectivo enseñarle a la gente cómo identificar a la larva, y decirle que si lava con cepillo y tapa los depósitos de agua, se elimina al mosquito", manifestó Quiros, quien dirige el Centro de Información y Servicios de Asesoría en Salud (Cisas).

Fonte: La Prensa

Falta de medicamentos põe em risco tratamento de pacientes no Hemope

Pacientes da Fundação de Hematologia e Hemoterapia de Pernambuco (Hemope) estão sofrendo com a falta de medicamentos na unidade de saúde. Mesmo com risco de morte, eles não conseguem fazer uso de remédios contínuo, que são essenciais para continuarem o tratamento.

O policial civil Jonas Sandres, 45 anos, que sofre de aplasia medular, uma doença grave, provocada pela disfunção da medula óssea, recebeu a notícias dos médicos de que o remédio para o tratamento está em falta na farmácia do Hemope. Segundo a esposa da vítima, outros pacientes internados com o mesmo problema também estão prestes a ter o tratamento interrompido.

Através de nota, a diretora de hematologia do Hemope, Fábia Araújo, informou que a medicação chega nesta quarta-feira (22). Mil cápsulas do medicamento foram cedidas pela farmácia da Secretaria de Saúde até que seja reposto o estoque da unidade.

Fonte: http://tvjornal.ne10.uol.com.br/noticia/ultimas/2015/07/21/falta-de-medicamentos-poe-em-risco-tratamento-de-pacientes-no-hemope-20295.php

Diputados aprueban dotación de medicamentos a niños con hemofilia

La Patria

El proyecto de ley que permite la dotación gratuita de medicamentos a pacientes que padecen la hemofilia y no cuentan con un seguro de salud, fue aprobado este jueves por la Cámara de Diputados. Se estima que 200 niños padecen la rara enfermedad en Bolivia.



"Entre todas las enfermedades raras, la hemofilia es una de las más frecuentes; a nivel mundial, unas 400 mil personas sufren de este mal. En Bolivia se calcula que hay 200 pacientes, se trata de niños que en un gran porcentaje no reciben tratamiento, por lo que la mortalidad anual alcanza al 60 por ciento", sostuvo la ministra de Salud, Ariana Campero, al pleno camaral.

La hemofilia es un trastorno hemorrágico que se produce cuando la sangre no coagula normalmente. Es así que las personas que poseen la enfermedad sangran más de lo normal cuando tienen heridas externas o sangrados internos.

Entre algunas de sus pautas, la norma determina que las gobernaciones departamentales serán las encargadas de adquirir y entregar con gratuidad los medicamentos antihemofílicos, así como de la administración de las medicinas y el número de pacientes registrados para posteriormente efectuar una carnetización nacional.

Tras su aprobación en la Cámara Baja, la norma pasará a la Cámara de Senadores.

Fonte: La Patria

Bienvenido a la ICTRP de la OMS

La misión de la Plataforma de registros internacionales de ensayos clínicos (ICTRP) de la OMS es garantizar que quienes participan en la toma de decisiones en el área de la atención de la salud tengan acceso a una visión completa de la investigación. Será un recurso para mejorar la transparencia de la investigación y, fundamentalmente, consolidará la validez y el valor de la base de los datos científicos. El registro de todos los ensayos clínicos de intervención es una responsabilidad científica, ética y moral.

¿Qué es un ensayo clínico?
A los fines del registro, un ensayo clínico es cualquier estudio de investigación que asigna de manera prospectiva participantes humanos o grupos de humanos a una o más intervenciones sanitarias a fin de evaluar los efectos en los resultados sanitarios. Un ensayo clínico también puede hacer referencia a un ensayo clínico de intervención. Las intervenciones incluyen, pero no se limitan a, fármacos, células y otros productos biológicos, procedimientos quirúrgicos, procedimientos radiológicos, dispositivos, tratamientos conductuales, cambios en el proceso de atención, atención preventiva, etc. Esta definición incluye ensayos de fase I a fase IV.

¿Qué es el registro de ensayos?
La OMS considera el registro de ensayos como la publicación de un conjunto de datos consensuados internacionalmente sobre el diseño, la conducción y la administración de ensayos clínicos. Esta información se publica en un sitio web de acceso público administrado por un registro que cumple con los estándares de la OMS.

Fonte: http://www.who.int/ictrp/es/

14º Foro Alianza Latina


  • 14º Fórum Alianza Latina – Melhores Práticas para o 3° Setor da Saúde - 12 e 13 de novembro

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Red Alianza Latina

  • Misión

    Promover la capacitación, profesionalización y cooperación entre organizaciones de apoyo a pacientes, para mejorar de forma continua la calidad de vida de los pacientes en Latinoamérica.

  • Visión

    Ser el mayor interlocutor ante los organismos de salud y gobiernos en Latinoamérica.